Castilla y León facilitirá gratis los medidores continuos de glucosa a los diabéticos menores de 18 años

El consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez, anunció ayer en Salamanca que el Gobierno autonómico incluirá a lo largo de 2018 en su cartera de servicios sanitarios el medidor continuo de glucosa para pacientes con diabetes menores de 18 años. Sáez, que participó en el acto inaugural del II Congreso de Enfermedades Raras de Castilla y León que durante dos jornadas se celebra en la capital salmantina, señaló que este novedoso sistema para pacientes con diabetes permitirá «reducir la incomodidad de los pinchazos para la medición de la glucosa en sangre», además de «monitorizar» dicha revisión de los parámetros de glucosa y «dar más seguridad» a los enfermos con este trastorno metabólico. El consejero de Sanidad recordó que esta tecnología, que se incluirá en el sistema público de Salud de Castilla y León para los menores de 18 años a lo largo del presente ejercicio, «aún no se ha incorporado» en el conjunto de España, pero que desde la Junta ya trabajan con el Ministerio de Sanidad para que la iniciativa «se incluya para todos los pacientes del Sistema Nacional de Salud». 70.000 firmas El anuncio del consejero de Sanidad llega después de que las Asociaciones de diabéticos de Valladolid (Adiva), Ávila, Burgos (Asdibur) y Salamanca (AMD) entregarán ayer 70.000 firmas, recogidas en diferentes provincias, en la Consejería de Sanidad para que la Junta financie los medidores continuos o flash de glucosa. Las organizaciones argumentaron que esta financiación se viene haciendo desde hace tiempo en otras comunidades y que «supone una gran discriminación con respecto a los ciudadanos de Castilla y León que tienen el mismo problema». Aseguraron, además, que sufragar estos aparatos supondría un considerable ahorro económico a corto, medio y largo plazo, ya que disminuiría el número de ingresos hospitalarios por problemas y tratamientos de glucosa, como son las tiras reactivas utilizadas en controles diarios por las personas con diabetes, que ya están financiadas. Las asociaciones insistieron también en que el objetivo no es otro que mejorar la calidad de vida de los diabéticos, al poder disminuir la mitad de los pinchazos en los dedos (más de 2.500 al año) y, al mismo tiempo, tener un mejor control de la enfermedad, así como reducir los ingresos hospitalarios. Además, tiene una función preventiva al evitar los importantes problemas de salud que provoca el mal control del nivel de glucosa. El sistema ya está implantado en comunidades como Valencia, Extremadura, Cataluña, País Vasco, Canarias o Cantabria, por lo que los firmantes de la petición creen que «también nosotros tenemos derecho a disponer en Castilla y León de los mejores y más novedosos tratamientos para nuestra enfermedad». En la Comunidad hay más de 300.000 personas diabéticas mayores de 18 años, de las cuales unas 68.000 estarían sin diagnosticar, según los últimos datos de que dispone la Federación Española de Diabetes (FEDE). A ellos hay que sumar unos 350 niños menores de quince años (es la edad en la que finaliza la asistencia pediátrica) a los que se ha diagnosticado diabetes tipo 1. Desde la Federación de Asociaciones de Diabéticos de Castilla y León (Fadcyl) su presidenta, Belén Bernal, valora positivamente la decisión de la Consejería de que el medidor continuo de glucosa se incorpore a la cartera de servicios de la sanidad pública de Castilla y León, a pesar de que sólo sea en el caso de los menores de 18 años. En este sentido, Bernal señaló que «es un primer paso» pero el objetivo de la Federación, con la que se ha negociado esta medida, pasa por que se extienda a toda la población afectada, que no son sólo niños. «Hay que conseguirlo para todos los diabéticos del tipo 1», insistió.
Última Hora

About rasco

Be Happy the future is friendly.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

Allrights Reserved 2007-2018 - Beone Magazine - powered by rasco