El «AkzoNobel» pudo reparar su mástil dañado

Las siete embarcaciones participantes están ya a punto en Melbourne para la salida del día 2 después de una parada atípica de una semana en la que los barcos no han podido ser sacados del agua, tampoco sus mástiles desmontados en tierra y deben afrontar la cuarta etapa con las mismas velas que en la tercera. Para realizar la puesta a punto del barco solo han podido estar a bordo los tripulantes que navegarán en la cuarta etapa y dos miembros de equipo de tierra designados por el equipo y previamente comunicados a la dirección de regata. Los trabajos a realizar en el barco tienen que hacerse en el amarre asignado a cada equipo y utilizando únicamente los repuestos y herramientas con las que se salió de Ciudad del Cabo a excepción de dos aparatos de limpieza: una aspiradora y un deshumidificador, que pueden emplearse aunque no hayan estado a bordo durante la pasada etapa. Otro punto curioso es la cuestión de la comida a bordo. No se puede cargar ningún alimento liofilizado. El ‘Mapfre’, por ejemplo, partió de Ciudad del Cabo con un mínimo de 95 kilos de comida liofilizada, que tenían que estar frente al mamparo de proa cargados y sellados, así como permanecer a bordo hasta la salida de Melbourne. Este domingo se romperán dichos sellos únicamente para poder estibar de nuevo la comida y organizarla en las correspondientes bolsas de etapa. Se pueden cargar otros elementos de higiene, no alimentos. Tampoco se ha podido realizar ningún entrenamiento, ya que los VO65 solo pudieron disputar el día 30 la regata Pro-Am. En Melbourne no se celebró la ‘Regata en Puerto’. Esta parada esta siendo muy dura para el equipo holandés ‘AkzoNobel’ ya que llegó a Melbourne tres días después, en la madrugada del día 28, que el resto de competidores con una grave avería en el carril de su vela mayor, que también resultó dañada. Una tormenta en el Océano Sur provocó la avería en el cuarto día de la tercera etapa y la tripulación fue capaz de hacer una reparación temporal pero perdió contacto con la flota y llegó último a Melbourne. Ha sido necesario un permiso especial para efectuar una reparación completa al mástil que fue trasladado a tierra por personal del astillero de la Volvo Ocean Race. Afortunadamente, los trabajos de reparación se ha desarrollado sin contratiempos y el equipo pudo colocar de nuevo el mástil el sábado y este domingo realizar una prueba de navegación, a 48 horas de la salida de la cuarta etapa. “Estamos seguros de poder estar en la línea de salida con el barco de nuevo al 100%. Necesitábamos una reparación rápida después de llegar con tanto retraso, pero el fantástico trabajo realizado por nuestro equipo de tierra, el personal del astillero de la Volvo Ocean Race y los técnicos de Southern Spars, fabricantes del mástil, representa que podemos ser competitivos en la cuarta etapa”, ha comentado Simeon Tienpont, patrón del ‘AkzoNobel’.
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