Monday , 24 September 2018

La final de la Champions se juega en invierno

Cuando Nasser Al-Khelaifi fue nombrado presidente del París Saint Germain en octubre de 2011 pocos creyeron que su idea de formar un equipo de nivel mundial era factible. Muchos pensaron que el PSG era adquirido por un grupo árabe, otro más en el negocio, para juguetear con fichajes, hacerse fotos, codearse con los grandes de Europa por unos años y nada más. Las experiencias vividas en el Mónaco, el Málaga, el Racing de Santander y otros clubes del continente son reincidentes. Pero Al-Khelaifi, cabeza visible de una empresa pública de Estado, el Qatar Investment Authority, venía a conquistar París y Europa muy en serio. El dirigente ha invertixo 834 millones en siete años, pero los últimos 372 los pagó en julio para fichar a Neymar y Mbappé en busca del éxito en la Champions El dirigente ha invertido 834 millones de euros en siete años y tras fracasar siempre en la Champions tiró la casa desde la torre Eiffel para fichar a Neymar y Mbappé por 372 millones el último verano. Objetivo: ganar por fin la Copa de Europa. El sorteo de la Liga de Campeones adelantó su pretendido examen de fin de curso al invierno: el bicampeón del continente será su rival en octavos. El mejor club del mundo y el mejor once del momento se juegan la temporada en febrero. «Son dos finales adelantadas», en Madrid y en París, razonó Butragueño al valorar el mal fario de la ruleta de la fortuna. «El campeón medirá nuestro potencial», adujo Unai Emery. El torneo, la razón de existir de ambos clubes Seamos sinceros, a ninguno le gustó este emparejamiento temprano, porque el conjunto que sea eliminado sufrirá la zozobra de la crítica al quedarse sin opciones europeas en marzo. El Real Madrid porta el ADN de la Champions y el PSG quiere ganárselo. Quien pierda esta eliminatoria se dejará en el césped su principal razón de existir. «Era un duelo previsto para semifinales o para la final», argumentaba otro profesional del Real Madrid. Tendrán dos finales, sí. El deseo de Neymar de fichar por el Real Madrid y el coqueteo de Mbappé con el club español hasta que vio que Florentino Pérez no pagaría 130 millones por una promesa añaden ingredientes morbosos al enfrentamiento. El brasileño ha delatado su anhelo de firmar por los blancos. Sus compatriotas Marcelo y Casemiro le abren las puertas sin discutir con Thiago Silva y Alves. La situación judicial de Al-Khlelaifi, acusado por la Justicia suiza de sobornar a Blatter y Valcke, otrora los máximos exejecutivos de la FIFA, para conseguir los derechos televisivos de los Mundiales de 2022, 2026 y 2030, es una preocupación que solidifica el sueño del brasileño de recalar en el campeón de Europa cuanto antes. Si Al-Khelaifi fuera procesado, los sucesos podrían precipitarse. Y el antagonismo de Neymar con Emery colma la paciencia´de la estrella. El entrenador español aplica la filosofía del fútbol total, no se casa con las figuras, exige defender y la tirantez es total. En París afirman que Unai puede ser despedido del PSG en enero, porque Al-Khelaifi se encuentra decepcionado con el funcionamiento del equipo en las últimas semanas. Sería también una concesión encubierta del qatarí a su estrella. Es curioso cómo un club que marcha líder en su liga y rinde en la Champions tiene problemas. Culpa de tantos egos juntos. El Real Madrid está históricamente acostumbrado a manejar esos egos con la superioridad empírica del club por encima de todo. En febrero se verán las caras el campeón de Europa por antonomasia y el club que quiere obtener pedigrí en la competición. El PSG ha perdido parte de su potencial en diciembre y el Real Madrid parece recuperarla con la adrenalina del Balón de Oro de Ronaldo. Las comparaciones son odiosas. Ramos frente a Thiago Silva, Alves ante Carvajal, Verrati contra Casemiro, Cristiano frente a Neymar, Rabiot ante Moric, Draxler contra Kroos. La experiencia y el balance vivido por cada club y por cada plantilla en la Liga de Campeones será un factor importante en el marcador de esta final adelantada. La seguridad de Ramos para recibir el resultado del bombo con alegría es un espejo del sentimiento de los campeones. Han ganado tres Copas de Europa en cuatro años y saben abordar estos grandes duelos. Neymar, clave en el 6-1 El PSG, por el contrario, ha sido gafe hasta ahora en la competición. El dinero de Qatar Investment Authority no evitó que el equipo cayera en cuartos y en octavos de final desde que Al-Khelaifi cogió las riendas de la entidad parisina en 2011. Neymar fue fundamental, precisamente, en el 6-1 endosado por el Barcelona al PSG en los octavos de final de la edición anterior, el mayor sonrojo del cuadro francés en la Champions. El brasileño fue autor de dos goles. Ahora, «Ney» debe liderar el cambio de tendencia, el cambio de mentalidad, eliminar ese miedo a un nuevo fiasco. El Real Madrid luchará ahora para conseguir el Mundial de Clubes y parar vencer al Barcelona en Liga el 23 de diciembre, pero desde enero dará prioridad semanal a la preparación física con vistas a la eliminatoria de la muerte. Liga, Copa y puesta a punto. Kepa puede ser la novedad madridisa en esa eliminatoria. Pintus prepara el escenario Antonio Pintus tiene programado el plan del campeón para llegar con los jugadores al cien por cien al enfrentamiento de ida en el Bernabéu, el 14 de febrero. El Real Madrid parte con ventaja en estos capítulos. Lleva 62 años de ventaja en esta sabiduría. La Champions se gana por detalles.
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